Soy ciclista urbano desde 1990. Antes me había transportado en bici por las calles de Torreón pero por temporadas cortas.

En 2004 o 2005 hicimos una convocatoria a formar un grupo de ciclistas urbanos. A la convocatoria solo acudimos tres ciclistas. Lo dejamos por la paz. En esos entonces nuestras ciudades eran de las más seguras de México en todos los sentidos. Quizá la seguridad vial era la que más cobraba vidas o hería a las personas. Luego todo cambió. En mayo de 2007, a raíz de un atentado contra un político local y su esposa, todo empezó a descomponerse. La ola de violencia fue intensa, brutal e inesperada.

En 2011 se lanzó la ciclovía recreativa dominical llamada Paseó Colón, en la Calzada Colón de Torreón. Como llevaba yo años escribiendo sobre el ciclismo urbano en un periódico local y hablando sobre el tema en el radio y la televisión locales, el alcalde me invitó a las últimas fases del diseño del Paseo Colón.

Ya que empezó, varias personas, la mayoría de las cuales no conocía, empezamos a hablar de hacer un grupo de ciclismo urbano. Conocimos en esos días a dos integrantes de Pueblo Bicicletero que nos hablaron de su experiencia en Monterrey y eso terminó por animarnos, sobre todo a mí que, por la experiencia de 2004, era muy escéptico.

Finalmente el 14 de mayo de 2011, cuando más intensa era la ola de inseguridad en La Laguna, cuando ya había habido masacres horrendas en bares y fiestas privadas, decidimos lanzarnos como Ruedas del Desierto. Era un sábado muy caluroso y acudimos a la cita 13 ciclistas en 12 bicicletas.

La verdad es que nuestro objetivo promordial era promover la movilidad en bici, pero a medida que iba creciendo el paseo que convocábamos, nos fuimos dando cuenta que la mayoría de los y las paseantes salían por una necesidad de ya no estar arrinconados de miedo en sus casas. Se acercaban y nos felicitaban por eso, por haberlos hecho salir a la calle, por convivir (y hacer amistad) con personas desconocidas. Fue entonces que nos dimos cuentas de este logro que no habíamos visualizado.

La ola de violencia ha bajado, pero no mucho. Ya no ha habido las grandes masacres de 2010 y 2011 pero sigue habiendo ejecutados, secuestros, robos con violencia. Y la gente, familias y niños incluidos siguen llegando y saliendo con nosotros y nosotras ahora en nuestros tres paseos nocturnos. Martes en Matamoros, Coahuila, miércoles en Torreón, Coahuila y jueves en Gómez Palacio y Lerdo, Durango, cubriendo los cuatro municipios de la Zona Metropolitana de La Laguna.

Dr. Francisco Valdés Perezgasga