Las experiencias de estos ex funcionarios públicos les ha permitido confirmar cómo las políticas públicas para desincentivar el uso del auto e invertir mayor presupuesto en transporte público ha mejorado la salud y economía de las personas y las ciudades.

Te compartimos la nota íntegra de Sin Embargo sobre el punto de vista de algunos alcaldes.


Exalcaldes exitosos piden que las ciudades dejen de darle prioridad al automóvil. Foto: EFE (tomada de miamidiario.com).

Ex alcaldes exitosos piden que ciudades dejen de darle prioridad al automóvil 

Por Redacción / Sin Embargo septiembre 9, 2015 – 15:41h 0 Comentarios

Río de Janeiro, 9 sep (EFE).- Las ciudades tienen que dejar de darle prioridad a los automóviles e invertir en transporte público para garantizar la movilidad y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, recomendó hoy un grupo de ex alcaldes considerados como referentes en sus respectivos continentes.

Los exediles, invitados para exponer sus experiencias y proyectos exitosos en la llamada “Cumbre de Alcaldes” realizada hoy en Río de Janeiro, advirtieron que tan sólo unos sistemas de transporte público de calidad convencerán a los habitantes de una ciudad a usarlos y a dejar los vehículos en casa.

Entre los que expusieron sus experiencias hoy en esta ciudad brasileña destacaron los exalcaldes Jaime Lerner (Curitiba, Brasil), Enrique Peñalosa (Bogotá), Ken Livingstone (Londres), Sam Adams (Portland, EE.UU.) y Mary Jane Ortega (San Fernando, Filipinas).

Sus conferencias sirvieron de preámbulo para el Congreso Internacional Ciudades y Transportes, que se realizará el jueves y viernes en Río de Janeiro y en el que participarán decenas de alcaldes, en su gran mayoría brasileños, y autoridades de tránsito y funcionarios de 129 ciudades de los cinco continentes.

“Uno de los mayores problemas de las ciudades es el poder que se le da a los automóviles. Si construimos viviendas en el espacio público usado por los 5 millones de automóviles que circulan en la ciudad (brasileña) de Sao Paulo, por ejemplo, tendríamos cinco millones de personas viviendo al lado de su trabajo y sin necesidad de movilizarse”, explicó Lerner.

El exalcalde de Curitiba, ciudad que llegó a ser considerada modelo mundial en la década del 90 por sus sistemas de transportes y sus iniciativas urbanas, aseguró que actualmente todo lo que se propone para mejorar la movilidad está dirigido al automóvil.

“Tenemos que parar de pensar en el automóvil y cambiar la forma de usar el automóvil”, aseguró.

Para Peñalosa, considerado un referente por la implementación del Transmilenio, un sistema de transporte público con carriles exclusivos para autobuses que fue copiado de Curitiba, el principal desafío para la movilidad no es económico ni técnico, sino un asunto de equidad.

“Las Constituciones de los países democráticos dicen que todos los ciudadanos son iguales y, si eso es cierto, una persona que se desplaza en bicicleta tiene derecho al mismo espacio en una vía que un conductor de automóvil y un autobús con cien pasajeros tiene derecho a cien veces más espacio que un automóvil”, afirmó.

El exalcalde de Bogotá defendió medidas de incentivo al uso del transporte público, como mejorar la calidad de los mismos, y de castigo al uso de vehículos, entre ellos sistemas de escalonamientos o dificultades para estacionar.

“En Londres no se permite que edificios con oficinas tengan estacionamiento, por ejemplo. Desafortunadamente en la mayoría de las ciudades en que el transporte público es usado de forma masiva es porque hay dificultades para usar el auto”, afirmó.

Ortega, por su parte, dijo que las medidas de restricción tienen que ser actualizadas permanentemente porque los ciudadanos buscan formas de superarlas, como comprando dos vehículos para escalonar su uso.

La política filipina considera que la mejor forma es invirtiendo en un buen sistema de transporte público. “No le puedes decir a nadie que no use su vehículo si no le das una buena alternativa”, dijo.

Peñalosa coincidió en que los ciudadanos, incluso los ricos, sólo van a preferir el transporte público si se les ofrece un sistema de calidad y más rápido y seguro que el uso del automóvil.

De acuerdo con Livingston, cuyo modelo consiguió elevar en un 50 % el uso del transporte público en Londres, la oferta de alternativas para que las personas dejen el automóvil en casa es vital para la humanidad.

“La mejor forma de atenuar el calentamiento global es incitando a las personas a no usar sus automóviles y eso ayudará no sólo a combatir los cambios climáticos sino que mejorará la salud. Unas 10.000 personas mueren al año en Londres por problemas vinculados a la contaminación del aire”, aseguró.

Adams admitió que en un país como Estados Unidos, en el que 80 % de la población tiene automóvil, es difícil convencer a la mayoría a usar transporte público, pero destacó el proyecto que desarrolló en Portland para ofrecer “calles verdes” que reducen los recorridos y son exclusivas para ciclistas, peatones y autobuses. EFE