congestionamiento

Congestionamiento eterno. Foto: Mundo Ejecutivo Express

 

Blanca Juárez | miércoles, 10 ago 2016 20:42

Ciudad de México. El científico Mario Molina criticó algunas de las medidas que se tomaron en la Megalópolis para reducir la contaminación. Por ejemplo, limitar el flujo vehicular al día siguiente de que se reportó alto nivel de ozono en el aire, “no es tan efectivo, porque ya pasó el exceso”, consideró.

Asimismo, señaló la corrupción en los verificentros. En más del 90 por ciento se tenía ese problema, precisó. “Pero eso ya se empezó a arreglar, está en proceso de cambio”, aseveró en entrevista luego de dictar una conferencia magistral en la Reunión Nacional Estudiantil.

El premio Nobel de Química 1995 e investigadores del Centro Mario Molina colaboran con la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como con el gobierno del estado de México, para mejorar la calidad del aire.

La reciente norma emergente de verificación vehicular está en proceso y la idea es mejorar la revisión de emisiones contaminantes, dijo. Aún hace falta mucho trabajo, como mejorar la medición de las partículas para predecir una contingencia, y poner en práctica estrategias que tengan un mayor impacto, añadió.

“Estamos muy por encima de los límites aceptables de partículas, pero no por eso vamos a parar el tráfico. Esa no es la mejor manera”, insistió. Sin embargo, añadió que existe un gran problema de congestionamiento vial. De seguir creciendo la flota de autos “en algún momento no podremos llegar de un sitio a otro”.

Es importante comunicar a la población que se debe hacer algo respecto a la gran cantidad de vehículos en circulación, apuntó. Las medidas que se han tomado en otros países “es cobrar por ello”.

Reiteró que es necesario mejorar el transporte público. “El Metro está muy subsidiado”, declaró. En su opinión, se debe apoyar a quien lo necesite, porque al hacerlo con todos “lo que ocurre es que no alcanza y termina siendo un Metro de segunda, sucio y con problemas de seguridad”

Le faltan recursos al Metro “para convertirse en un transporte público de primera”. Quién pagará para lograrlo, cuestionó. Lo lógico es que los usuarios contribuyan, y los que no puedan hacerlo deben ser subsidiados.


FUENTE: La Jornada