¿Por qué es importante?

En México el 78% de la población mexicana es urbana. La superficie urbanizada en las ciudades mexicanas ha crecido 78.1% en 20 años al grado que actualmente se registran 56 Zonas Metropolitanas en México.

Según el CTS Embarq México, en el país 25% de los viajes se realizan en automóviles y motocicletas, 27% en medios no motorizados, y el 48% en transporte público; es decir, 2 de cada 3 viajes se realizan en transporte público. Sin embargo, 3 de cada 4 pesos invertidos al transporte en México se destinan a infraestructura orientada al automóvil particular.

¿Qué podemos hacer?

Además de la urgencia de aumentar el gasto público (o invertirlo adecuadamente) para sistemas de transporte público masivo, es urgente cambiar el paradigma y movernos hacia un modelo de Desarrollo Orientado al Transporte, donde el caminar, el pedalear y el uso del transporte público sean los elementos centrales.

Para impulsar la intermodalidad de la bicicleta con el transporte masivo es fundamental considerar la accesibilidad en estaciones, elementos físicos de apoyo a la accesibilidad, facilidades de estacionamiento para bicicletas y sistemas de bicicletas públicas.

El uso de la bicicleta puede convertirse en un complemento flexible, rápido, cómodo y útil a los sistemas de transporte masivo, ya que este vehículo no motorizado es ideal para viajes que implican distancias de hasta 8 km que resultan en recorridos de 30 minutos o menos. (Ciclociudades, 2010).

¿Cuál es el objetivo?

El objetivo de este eje es buscar a través de la difusión los beneficios individuales y colectivos del transporte intermodal. Se busca promover políticas y proyectos que promuevan la integración de forma óptima las rutas del transporte público con la bicicleta, la intermodalidad, para así satisfacer las necesidades de movilidad y accesibilidad de los usuarios y dar opciones a la gente para que deje de usar el automóvil.